¿Por qué debería hacer un curso de Mindfulness?

Me gustaría comenzar esta nota contándote un poco de lo que se vive con esta experiencia. Si esta es tu primera aproximación al mindfulness, te puedo contar que puedes estar muy cerca de experimentar un cambio trascendental en tu vida, un cambio tan sutil y profundo que acabará transformando tu vida entera sin que puedas notarlo inmediatamente.

Mindfulness es sinónimo de conciencia, una conciencia que se desarrolla prestando una atención sostenida, deliberada y sin juzgar al momento presente.

Para mí mindfulness representa muchos más, para mi es un acto de amor contigo mismo, ya que aprendes a reconocerte como protagonista de tu vida, logras mejorar tu dialogo interno y la relación contigo y con todas las personas que te rodean.

Muchas veces las personas me dicen que para ellos es imposible meditar porque son muy ansiosos, o les cuesta trabajo quedarse quietos y sin pensar en nada, otras me dicen que meditar es algo muy ajeno a su estilo de vida y hasta “exotérico”, no apto para personas serias o profesionales.

Esto es solo una pequeña muestra de la cantidad de etiquetas que nos podemos poner y cómo nosotros mismos nos trazamos límites que nos cierran a aprender nuevas cosas en la vida. Yo también pase por lo mismo y creí que no iba a lograr meditar, pero cuando aprendí la técnica, fue una experiencia única y realmente sentí que mi vida cambio desde entonces.

Existen dos formas de llevar a cabo la práctica de la consciencia plena, la primera es a través de la práctica de meditaciones guiadas y requiere dedicar un tiempo diario para esto. La segunda forma, consiste en dejar que la práctica vaya impregnando todas y cada una de las facetas de tu vida cotidiana. Esto quiere decir, que más que una meditación, aprendes una nueva manera de ser, en la que es posible sentir que la vida es más liviana y amable, y que los limites existen porque tu los permites en tu vida.

En mindfulness estás invitado a entrar y explorar, a tu propio ritmo y siguiendo tu propio camino, solo tú puedes saber la velocidad que necesitas para aplicarlo en tu día a día, entregándote al proceso para que lo vivas lo más plenamente que puedas, instante tras instante.

Hacer un programa de mindfulness implica iniciar una aventura de investigación y descubrimiento continuo sobre la naturaleza de tu mente y de tu corazón. Un viaje en el que aprendes a conocerte y vivir con una mayor presencia, apertura y autenticidad que no sólo te beneficiará a ti, sino a todas las personas que amas, a todos los seres con los que te hayas estrechamente relacionado y al mundo en el que estás inmerso.

¿Estás listo para realizar este viaje?

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